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Ya dieron comienzo As tardes do Atlántico, una de las propuestas que nos encontraremos en la terraza de Martín Códax este verano, junto a las “Enoviaxes”, y que suponen las mejores propuestas para disfrutar del enoturismo en las Rías Baixas.

El pasado 7 de julio, la dirección de Martín Códax, previamente a la jornada de enogastronomía que inauguraba el verano en la bodega, nos presentó la nueva tienda. Un espacio diáfano, luminoso, de techos altos y a la altura de toda la oferta en vinos que se puede encontrar en ella. La novedad es una barra, permanentemente abierta, en la que poder pasarse a tomar un vino, sin tener que realizar una visita o una cata (que también), y que da la posibilidad de improvisar para cualquiera que esté en la zona y quiera pasarse a disfrutar de cualquier vino de la bodega.

El planteamiento de As tardes do atlántico trata de maridar los vinos de Martín Códax con la gastronomía gallega más actual, y para ello, Marta Burdiel (communication manager de la bodega) ha convencido a los mejores chefs jóvenes de Galicia para ir a Cambados y ofrecer sus propuestas, Entre otros pasarán por la Bodega, Alén Tarrío, Adrián Fuentes, o Dani López, entre otros.

Para abrir boca e inaugurar por todo lo alto, los elegidos fueron iago Pazos, de Abastos 2.0 y Loxe Mareiro y Adrián Felípez, del Restaurante Miga y director del proyecto Hünico. Junto a ellos Javi Padín, Sumiller de la bodega nos explicó con todo detalles cómo debíamos percibir la esencia de cada vino.

Empezamos por el maridaje del espumoso Martín Códax, elaborado por el método Champanoise, y tras haber realizado la segunda fermentación en botella, según Javi, se puede disfrutar del “paisaje dentro de una copa”. El resultado es una acidez súper agradable, que nos aporta una sensación de frescura junto a la salinidad que nos recuerda lo cerca que estamos del mar.

Para el espumoso comenzamos con una volandeira curada en agua de mar con caviar, de Iago Pazos. Un producto desnudo, pero con una textura y sabor incomparables.

Adrián Felipez preparó una combinación de sabores, también con una base de un producto curado en agua de mar, en este caso bonito, con una base de ajoblanco, con un toque de salsa ponzu, otro de yema curada y una breva que completaba el conjunto.

El siguiente vino se trataba del Martín Códax sobre Lías, uno de mis favoritos. En su elaboración toman protagonismo las lías, ese conjunto de levaduras que aporta cierto volumen y toques aromáticos de panadería que se complementan con la uva fresca que todavía conserva este vino de 2018. Os lo recomiendo.

Iago siguió adelante con su propuesta de ‘cocina desnuda’ y nos planteó una sardina marinada con un agua de tomate fermentada. Un conjunto muy fresco y sabroso, y sin artificios en el plato.

El plato de Adrián, fue muy diferente, complejo, con varias texturas y niveles de sabor, y muy colorido. Se trató de un blini, con una crema de queso, sardina y olivas, cubierta por una fina lámina de remolacha y coronada por caviar de mújol. Un gusto fotografiarlo… y muy divertido de comer.

Para el Finca Xieles Javi se afanó en que entendiésemos bien lo especial de su producción. Además de provenir de una finca prefiloxérica (para los frikis del vino es importante, pues son cepas muy antiguas y resistentes a las plagas de la filoxera), su calidad proviene de que la producción es muy limitada, por lo que la planta aporta lo máximo en cada cosecha. Además ese vino fermenta en depósitos (con forma de huevo) de hormigón, lo cual resalta su carácter mineral.

Para maridar con la mineralidad del Finca Xieles, Iago planteó una xarda marinada (hora y media, según nos comentó), con una base de pepino y pepinillo con un leve toque de aguacate.

Adrián sin embargo nos presentó un plato de cuchara, con un producto novedoso: el junquillo. Al hilo de esto, os recomiendo este artículo del comidista sobre las nuevas verduras del mar, pero vamos al grano: la presentación era en gazpachuelo, combinado con lima, berberecho de Noia y codium, un conjunto de sabores que no dejó indiferente a nadie. Todo un maridaje con el paisaje del litoral.

En resumen, que ¡Ole! por Martín Códax y sus iniciativas Enogastronómicas, tiene mucho mérito organizar estos eventos con todas las limitaciones existentes y mucho acierto en escoger chefs y propuestas. Os diría que no os lo perdieseis pero las entradas están agotadas para todo el verano…