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Este post no deja de ser un diario de un press trip, con la condición adicional de que sea una pequeña guía de viajes para quien se quiera adentrar en la región portuguesa de Trás-os-montes y visitar la zona de influencia de Bragança.

Como todos los viajes, hay un inicio, y este es de carretera desde Vigo, os lleva tres horas aproximadamente llegar a Bragança. El itinerario recomendado por @alvientooo, mi chófer, y guía en este viaje es salir de Zamora y salir en Lubiáns para venir por carretera, al principio hay muchas curvas, pero el resto del camino es cómodo y rápido.

La Acisb nos reservó habitación en el Baixa hotel, sencillo y directo, (y premiado por sus desayunos), está muy bien situado y a mano de todo lo interesante que Bragança ofrece. Tras una merienda de café y pasteles portugueses un pequeño paseo nos sirvió para estirar las piernas antes de la cena.

De todos los detalles gastronómicos del viaje os hablaré en otro post, así que no os relamáis todavía, este va de turismo, y el sábado comienza fuerte, a las 9 de la mañana comenzamos la ruta (caminhada en el parque natural de montesinho).

Qué ver y qué hacer en Bragança

Parque Natural de Montesinho

Este parque se sitúa apenas a unos kilómetros de distancia de Bragança, por lo que si, como nosotros os alojáis allí, no os costará llegar y es un espacio muy recomendable. Como en muchas otras cosas, si no vais con guía, os perderéis la mayor parte del atractivo del parque, veréis extensiones que no sabréis para qué son y aunque sigáis un sendero, quizá no entendáis el porqué de la riqueza paisajística y los cambios de vegetación.

Con nosotros estuvo en todo momento António Sá. Además de guía en su empresa, Bétula Tours es fotógrafo y podría interesaros también alguno de los workshops que monta por todo Portugal. Podéis ver su obra en Antoniosa.com y contactar con él a través de su web de viajes.

Con Antonio se disfruta todo al máximo, te explica las diferentes especies vegetales de la zona y te hace ver cómo vive la gente de allí. Un ejemplo son los lameiros. Son extensiones limpias de bosque que se dedican al cultivo de la hierba para los animales. No son simples campos, se les llama así porque existen canales de agua que les hace ser superfértiles y crean espacios paisajísticos muy singulares.

Durante el recorrido pasamos por varias zonas, en las que primaban los robles, pero en otras era la encima la que predominaba, Antonio se mueve como pez en el agua y hace de cada paseo una experiencia personalizada. Durante nuestra caminata pudimos ver ranas ibéricas, una especie endémica del norte de Portugal y varias especies de hongos y setas. Lo cierto es siendo pleno verano, el parque natural guarda todo su verdor.

Si no os apetece hacer un recorrido muy largo, os puedo plantear algún truco, por ejemplo hacer algún tramo del camino. A la altura del puente del río Baceiro podríais dejar el coche y haceros unas bonitas fotos en la cascada que hay justo al pie del puente. Otra idea es ir hasta vilarinho, visitar la tienda de Apimonte (ya os hablaré de ellos en el post de gastronomía) y recorrer sus calles, ¡la gente es muy amable!

Un sábado por la tarde es ideal para dos cosas, darse una vuelta por el centro de las ciudades y salir de compras, esto es bastante habitual, y otra menos habitual y que no en cualquier ciudad puedes hacer… es darse un paseo en avioneta.

Arte Urbano y comercio en Bragança

En Bragança pudimos hacer ambas cosas, después de comer y descansar un ratito nos fuimos de compras. Yo siempre me intereso por los vinos allá a donde voy, así que en esta ocasión no iba a ser menos. Mi objetivo era llevarme un par de botellas representativas de la región de Tras- os-montes, así que mi paseo consistió en conocer el comercio local, localizar una tienda de vinos y dejarme aconsejar.

Una vez conseguido el vino, otro de mis intereses era ver las obras de arte urbano de la ciudad. Caminando hacia una moderna plaza, pasamos por el moderno teatro y enfrente del centro comercial Bragança shopping existen varias obras del artista Bordalo II, que convierte materiales de deshecho en murales contemporáneos con maestría y un gran dominio del espacio. Para más información sobre Bordalo y el arte urbano en Bragança os recomiendo este post de @alvientooo

Aero – clube de Bragança

Con los vinos en la mochila nos recoge un autobús para ir al aeródromo. La ventaja de una ciudad pequeña como Bragança es que todo está cerca y enseguida llegamos. Nos esperan Nuno y Telmo con malas noticias, el viento es demasiado fuerte y no podemos despegar… aprovechamos para tomar una Super Bock en la terraza y para visitar las instalaciones del Aero Clube Bragança, donde nos explican sus actividades y los festivales en los que participan.

Lo principal que os quería transmitir es que hacen vuelos solidarios, desde 30€ podéis volar con ellos y el dinero que se recauda sirve para financiar a entidades sociales de la ciudad. Estos vuelos se realizan los sábados de 9 a 18 horas y se sobrevuela la ciudad en un paseo muy cómodo y ¡espectacular!. Os dejo este vídeo de cómo fue mi paseo y la web del aeroclube para que contactéis con ellos cuando vengáis a Bragança: http://www.aeroclubedebraganca.pt/

El tiempo dedicado al paseo en avioneta se demoró bastante, pues el grupo era muy amplio y estos aparatos tienen un espacio muy limitado, por lo que tras momentos de charla, vuelos rasantes y tomar un poco el sol a pie de pista, nos trasladamos a otra de las freguesías de Bragança para la cena. El lugar era el restaurante Cavaleiro en Gimonde y tuvimos una presentación de un producto que elaboran con mimo y aplicando mucho tiempo… pero esto ya formará parte del siguiente capítulo… Al hilo de las siguientes fotos, comentaros que la ciudad es muy tranquila y que varios componentes del press trip (sempre prontos para passear, We go adventures, alvientooo y yo mismo) nos dimos un gran paseo nocturno, en un ambiente muy agradable y muy seguro, incluso con todo cerrado y de noche.

Museo de Arte contemporánea Graça Morais

Pues ya estamos en domingo, ¿qué os parece un plan cultural? Pienso que mi mejor recomendación es que visitéis el Centro de Arte contemporánea Graça Morais y os lo digo por varias razones de peso: La primera es que me encantó el espacio expositivo, obra de Eduardo Souto Moura, premio Pritzker 2011. La segunda y obvia es la exposición permanente de Graça Morais, una artista de Bragança que triunfó en el mundo entero, pero además es que es un museo muy activo, con actividades diversas, niños incluidos y que tiene convenios de colaboración con el museo Serralves de Oporto, la fundación Gulbenkian en Lisboa y otras entidades, y esto siempre es una garantía…

Debería hablaros de la obra de Graça Morais, pero lo cierto es que no soy un entendido en arte, y más allá de emocionarme por sus composiciones y de compartir muchas de las ideas que transmite, os diré que os dejéis llevar y disfrutéis por como expresa su arte, basándose en el papel de la mujer desde un punto de vista que a mi me parece onírico, pero que evidentemente refleja toda una problemática social.

El director del Museo Jorge Da Costa nos guió de manera maestra por todas las salas, explicando la evolución de la obra de Graça Morais, y presentándonos incluso a nuevas artistas. Es el caso de Magdalena Kleszynska, a quien conocimos en pleno proceso creativo. Jorge es un gran entendido y supo hacernos llegar tanto la importancia del museo por su valor arquitectónico, como por la gran colección que alberga. Os ánimo a realizar una visita guiada en vuestro próximo viaje a Bragança y si tenéis niños preguntad por el programa “jogos en familia”.

Nuestra última visita en Bragança fue al castillo y a la Taberna de Zé Tuga. El castillo y la Domus municipalis, tienen un gran valor arquitectónicos e históricos, y simplemente pasear entre las murallas, perderse entre el barrio interior, de casas pequeñas y calles empinadas, ya tiene un gran atractivo. Si además os quedáis a comer, la experiencia será irrepetible… pero esto os lo contaré en un próximo post.