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Cordero a baja temperatura

Para esta receta utilizaremos una paleta de cordero de aproximadamente un kilo. Es un corte agradecido: carne tierna, sabrosa y con la ventaja de que, bien trabajada, nos permite disfrutar de distintas texturas.
El jarrete, más gelatinoso, y la carne de la parte superior de la pata, más magra pero igualmente jugosa, se comportan de manera diferente en la cocción lenta, y ahí está parte de la gracia del plato.

La clave no está en complicar la receta, sino en respetar el producto y el tiempo. Un buen sofrito de verduras, vino, un poco de agua y una cocción larga y suave harán el resto.


Ingredientes

  • 1 paleta de cordero (≈ 1 kg)
  • Cebolla
  • Zanahoria
  • Tomate
  • Pimiento rojo
  • Calabacín
  • Ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vino (blanco o tinto, al gusto, pero sin exceso)
  • Agua
  • Sal y pimienta negra

Elaboración

  1. Preparar la carne
    Pide al carnicero que te corte la paleta en tres o cuatro trozos, procurando respetar las distintas partes del corte. Salpimenta bien por todos los lados.
  2. Sellado
    En una sartén amplia, con un buen fondo de aceite de oliva, sella la carne a fuego vivo hasta que esté bien dorada. No buscamos cocinarla, solo marcarla y fijar sabores. Reserva.
  3. El sofrito
    En la misma grasa, añade la cebolla, zanahoria, puerro y ajo picados de forma irregular. Cocina a fuego medio, con paciencia, hasta que las verduras estén bien pochadas y empiecen a caramelizar ligeramente.
  4. Cocción lenta
    Coloca el sofrito en la olla lenta, añade la carne y desglasa con un chorro de vino. Deja evaporar el alcohol un par de minutos y cubre parcialmente con agua.
    Cocina durante unas 4 horas a unos 80 °C, sin prisas. El cordero debe quedar tierno, casi deshaciéndose, pero manteniendo su forma.
  5. La salsa
    Retira la carne y mantenla caliente. Recupera las verduras del guiso y parte del caldo y tritura todo hasta obtener una salsa fina. Ajusta de sal si es necesario.

Servicio

Sirve los distintos trozos de cordero respetando sus texturas y napando ligeramente con la salsa. El resto, en salsera.
Un plato sencillo, profundo y honesto. Como debe ser el cordero bien hecho.

El maridaje fue con un espumoso portugués: Murganheira Meio Seco, elaborado con Godello y Malvasía en la región de Távora – Varosa, nos gustó porque es un vino suave, pero con cierta intensidad con toques de frutos secos en boca y que amoniza muy bien con la salsa de verduras del cordero.

Habilidades

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Publicado el

enero 31, 2026