Hay productos que forman parte de nuestra despensa desde siempre y que, precisamente por eso, a veces dejamos de mirar con la atención que merecen. La conserva es uno de ellos.
Durante Matriculata 2026, tuvimos la oportunidad de volver a ponerla en el centro de la conversación gastronómica gracias a nuestra colaboración con ANFACO y a Cata La Lata Oficial, un proyecto desde el que llevamos tiempo trabajando para divulgar la cultura de la conserva y reivindicar su valor dentro de la gastronomía gallega.
Y esta vez lo hicimos viajando.

De campus en campus, con Galicia en una lata
Matriculata 2026 nos llevó por distintos campus universitarios de Galicia, acompañados por Alvientooo, acercando a los estudiantes una forma diferente de entender las conservas.
Porque una lata puede ser mucho más que una solución rápida para salir del paso. Puede ser producto, territorio, tradición y también creatividad.
Ese fue uno de los objetivos del recorrido: demostrar que detrás de una conserva hay una industria y un saber hacer que forman parte de la identidad gastronómica de Galicia, pero también mostrar todas las posibilidades que ofrece cuando entra en una cocina con ganas de experimentar.
Y ahí es donde cobró especial importancia uno de los trabajos que más disfrutamos de este proyecto: el desarrollo del recetario de Matriculata 2026.
El reto: convertir la conserva en protagonista
Crear las recetas fue mucho más que reunir una serie de elaboraciones con conservas.
El verdadero reto estaba en pensar recetas atractivas, actuales y fáciles de reproducir, pero sin perder de vista el producto.
Partimos de una idea muy sencilla: si queremos que las nuevas generaciones se acerquen a la conserva, tenemos que hablarles en su propio lenguaje gastronómico.
Por eso trabajamos las recetas buscando diferentes posibilidades: combinaciones sencillas, elaboraciones con pocos pasos, propuestas para compartir y platos en los que la conserva no apareciese como un ingrediente secundario, sino como uno de los elementos principales de la receta.
El objetivo era demostrar que una lata de mejillones, sardinas, caballa, atún o cualquier otro producto del mar puede ser el punto de partida de un plato con personalidad.

Pensar las recetas también es divulgar
En El Faro Gastronómico entendemos la gastronomía como una herramienta para contar historias.
Por eso, desarrollar este recetario significó también investigar, probar combinaciones, pensar formatos y decidir cómo presentar cada conserva para que resultase apetecible y cercana.
No queríamos hacer un recetario para guardar en un cajón.
Queríamos crear propuestas que pudiesen salir de sus páginas y llegar a las cocinas de los estudiantes, que pudiesen prepararse con facilidad y, sobre todo, que despertasen curiosidad por el producto.
Porque divulgar la cultura de la conserva también consiste en enseñar que una lata puede abrir muchas puertas.

De la receta al campus
Después llegó la parte más divertida: sacar esas recetas del papel y llevarlas por Galicia.
Durante el recorrido de Matriculata 2026, pudimos compartir con los estudiantes estas propuestas, hablar de conservas, descubrir sus preferencias y comprobar de primera mano cómo reaccionaban ante productos que, en muchos casos, tenían mucho más cerca de lo que imaginaban.
El viaje permitió convertir el recetario en algo vivo.
Cada campus fue una nueva oportunidad para hablar de gastronomía, de producto gallego y de una industria que forma parte de nuestra historia. Pero también para escuchar, probar y descubrir nuevas maneras de acercar la conserva a quienes serán los consumidores y prescriptores gastronómicos del futuro.

La cultura de la conserva también se construye hoy
Galicia tiene una relación histórica con el mar y con las conservas. Forma parte de nuestra memoria gastronómica, de nuestras empresas, de nuestros puertos y de nuestras despensas.
Pero mantener viva esa cultura no significa simplemente mirar hacia atrás.
También significa adaptarla, explicarla y encontrar nuevas formas de disfrutarla.
Eso es lo que hemos intentado hacer con nuestra participación en Matriculata 2026 junto a ANFACO, Alvientooo y Cata La Lata Oficial: viajar por Galicia, encontrarnos con los más jóvenes y demostrar, receta a receta, que dentro de una lata sigue habiendo muchísimo por descubrir.
Y ese, al final, es el mejor viaje que puede hacer una conserva: salir de la despensa para volver a la mesa con una historia nueva que contar.

Desde El Faro Gastronómico
Nos quedamos especialmente con el trabajo realizado detrás de cada receta. Porque aunque el viaje por los campus sea la parte más visible del proyecto, detrás hubo muchas horas de ideación, pruebas, combinaciones y desarrollo gastronómico para conseguir un recetario que hablase de las conservas desde una perspectiva actual.
Un trabajo que encaja perfectamente con nuestra manera de entender la comunicación gastronómica: conocer el producto, respetar su historia y buscar nuevas formas de contarlo.




